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Referencia: 8420128000065
22.5 impuestos excl.
Formato: 700,00 ml
Graduación: 43,00%
Ron Aldea Blanco Single Cane es un ron de añada que se elabora en cada zafra (cosecha de caña) con una meticulosa selección de caña de azúcar de la variedad autóctona "Blanca Cristalina", variedad que se cree fue llevada por Colón en su segundo viaje a la isla de La Española. Una variedad de caña que es la más dulce de todas. Un ron de gran pureza de aroma fresco y sabor natural de la caña de azúcar recién cortada. Se trata de una edición limitada inferior a 3.000 botellas por añada.
Color: transparente, cristalino.
Nariz: puro con aroma fresco.
Paladar: sabor natural de la caña de azúcar recién cortada.
Fundada en 1936 por Don Manuel Quevedo Alemán, un hombre adelantado a sus tiempos, que tras regresar de las Antillas y adquirir maestría en el mundo del ron y el azúcar en la fábrica del inglés Mr. Leacock, monta la fábrica de Ron Aldea, que se encuentra en el municipio gran Canario de la aldea de San Nicolás de Tolentino. La empresa se traspasa a otra sociedad y tiene un cierre sobre 1960. Don Carmelo quevedo, hijo de Don Manuel, se va a la Palma con la marca Ron Aldea, dando lugar a un segundo ciclo en la historia y producción de este producto. Años más tarde, en 1969, un hijo de Carmelo, José Manuel Quevedo, se traslada también a La Palma para continuar con esta historia familiar hasta la actualidad. Hoy en día es Jose Manuel junto a sus hijos, la cuarta generación que mantienen vivo el espíritu de los primeros maestros roneros.
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Se pueden utilizar varios tipos de vasos, pero hay algunos que se prestan mejor para apreciar todo el potencial de un buen ron.
Vaso Botucal, vaso Old-Old Fashioned, vaso Glencairn, vaso final Touch Rumtaster...entre otros.
Los ron deben servirse a temperatura ambiente y limpio. Es entonces cuando el consumidor tiene la oportunidad de experimentar la mayoría de los aromas y sabores. A diferencia del vino, está perfectamente bien visto sostener el vaso con las manos para calentar el licor gradualmente.
Se debe tomar lentamente. La regla de oro es una fosa nasal a la vez y desde una distancia segura. Deja que la bebida suelte sus aromas y fragancias, y luego supuestamente debes esperar un minuto antes de oler la bebida otra vez. Esto creará un mayor efecto, ya que un alcohol fuerte hace que el sistema olfativo humano sea incapaz de comprender nada.
Se sugiere tomar un poco al principio para activar las papilas gustativas y permitir que la bebida fluya alrededor de cada parte de la lengua. Recordar que el concepto de escupir no existe en los licores. La gracia de un licor verdaderamente exquisito viene después, una vez se exhala, ya que la persona recibirá una gama de sabores que emergen directamente en el paladar en cada respiración.